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DECIRES... (Humor)

El otro día por ejemplo mi mujer me dijo una cosa que no me gustó.

Me dijo que yo le había dicho una cosa que yo jamás le diría, ni a ella ni a nadie.

Porque yo lo que le había dicho era otra cosa, yo le había dicho “decime: qué fue lo que te dije, yo. ¿Me decís, lo que te dije?”. Y yo no me acordaba de lo que le había dicho, pero ella se pensó que yo se lo decía como reproche, y entonces me dijo “¡qué decís! ¡Pero escuchá un poco lo que estás diciendo!”.

Entonces yo le dije “y qué te estoy diciendo, si no dije nada”.

Y ella se quedó muda, sin decir nada. A lo que yo le dije “decime algo, por favor”.

Ella siguió callada y yo le dije “no me digas que no vas a decir más nada”.

Y ella no dijo que no fuera a decir más nada, pero tampoco dijo nada más.

Y yo le pregunté “¿no decís nada?”. Y como no decía nada, le dije “qué te dije: te dije, que no ibas a decir nada”.

Y ahí me dijo que no iba a decir más nada que lo que estaba diciendo en ese momento.

Y yo, escéptico, le dije “no me digas”.

Y ella me lo dijo de nuevo.

Entonces yo le dije que ella, al decir de nuevo que no iba a decir nada, se estaba contradiciendo, y ella me dijo “por qué; qué dije”.

Y yo le dije lo que ella había dicho, pero ella pensó que eso era algo que yo le estaba diciendo a ella, y me dijo cosas que a mí nadie puede decir.

Yo, para asegurarme de lo que me había dicho, le dije “qué querés decir”.

Y ella, con otras palabras, me dijo lo mismo. Y enseguida me dijo también “¿ves, ves como no me contradigo? Te dije lo mismo que te había dicho recién”.

Y yo le dije “pero decime una cosa: ¿qué estás diciendo? Porque con eso no me decís nada”.

“Entonces si ya sabés lo que te digo no me preguntes qué te dije”, me dijo ella.

Y yo le dije que no me dijera eso.

Ella me dijo que bueno, que me iba a decir otra cosa. Y entonces fue que me dijo algo que no me gustó.

Pero yo no se lo dije. Me guardé de decírselo, por una cuestión de… no sé… ¿cómo te puedo decir? Es que hay cosas que no se dicen. Yo digo ¿no? Digo yo, no sé. Sé que hay un dicho, para decir esto, pero yo no lo sé decir. Qué querés que te diga.


Leo Maslíah, humorista, escritor y músico uruguayo.

Leo Maslíah nació en la ciudad de Montevideo, Uruguay. Es compositor, cantautor y escritor. Desde 1978 desarrolla una gran actividad como autor e intérprete de música popular. También es compositor e intérprete de música contemporánea (obras de cámara, electroacústicas y sinfónicas). Editó más de 20 discos de música popular y, como escritor, también superó la veintena de libros (novelas, cuentos y obras de teatro).
La página web de Leo Maslíah es: www.leomasliah.com

No te quejes

Cada vez que te quejas de algo, ya sea en silencio contigo mismo o compartiéndolo con alguien, te atas más firmemente aún a eso de lo que te lamentas. Las quejas hacen que tu energía se concentre en extender en el tiempo aquello de lo que te estás quejando.

Hay un enfoque mucho más efectivo; el de proponer una alternativa positiva, y dedicarse a ponerla en práctica. Mientras que una queja sólo refuerza lo que está mal, una alternativa positiva comienza a modificar la situación realmente para mejor.

Las quejas, debido a su naturaleza negativa, tienen generalmente que ver con una actitud de ponerte a la defensiva. Alternativas positivas en cambio, se asocian más naturalmente con la cooperación y el reconocimiento.

La próxima vez que sientas la necesidad de quejarte, ya sea hablando con otros o en tu diálogo mental interno, detente y pregúntate qué es lo que realmente deseas. ¿Deseas quejarte simplemente o deseas hacer algo que pueda mejorar la situación?

La mayoría de las quejas surgen de un genuino deseo de mejorar la situación, pero la queja por sí sola no suele resultar suficiente para ello, sino que es una parte del problema. Sirven para echar la culpa al otro y así no tomar tu responsabilidad de estar bien ahora.

Así que trasciende la queja y utiliza esa energía para marcar una verdadera diferencia positiva. En lugar de agravar una mala situación con tus quejas, transfórmala con tus pensamientos positivos, tus ideas y tus acciones.


Desconozco el autor.



Ilustración: Fercho Yela

Deja que los demás sean... Louise Hay


No corras desatinadamente intentando sanar a todos tus amigos. Haz tu propio trabajo mental y sanate a ti mismo. Eso será más benéfico que ninguna otra cosa para quienes te rodean.

No podemos hacer que los demás cambien. Sólo podemos ofrecerles una atmosfera mental positiva donde tengan la posibilidad de cambiar si lo desean.

No es posible hacer el trabajo por otra persona, ni tampoco imponérselo.

Cada persona esta aquí para aprender sus propias lecciones, y no les servirá de nada que se las demos resueltas, porque tiene que pasar personalmente por el proceso vital necesario para aprenderlas.

Lo único que podemos hacer por los demás es amarlos y dejar que sean quienes son, saber que su verdad está dentro de ellos, y que cambiaran cuando quieran hacerlo.

Louise Hay

Ilustración: Kawa Cosei


Reseña biográfica:

Louise L. Hay: Fue una de las pioneras y probablemente la más famosa entre los escritores de textos de autoayuda, y sólo su nombre da vida a un sinfín de foros y talleres de autoayuda en internet o en vivo, en cualquier parte del mundo. Su bibliografía es abundante (rondando la treintena) pero le supera con creces el amplio merchandising que, sin llegar al extremo de Chopra, ofrece agendas, calendarios, vídeos, velas aromáticas ("del pensamiento y de la energía"), imanes con pensamientos afirmativos para la nevera ("Todo lo que toco es un éxito") y hasta reproducciones de alguna pintura de la autora.

Traducida a 23 lenguas, su obra ha llegado a 33 países del mundo civilizado, y es que en el otro, entre hambrunas y guerras, es difícil buscar la felicidad, o cuando menos la tranquilidad, en afirmaciones del tipo "Me satisfago profundamente con lo que hago" o "Todo está bien en mi mundo".

Aún así, con Louise Hay ha surtido efecto la magia de sus afirmaciones y se ha convertido en una auténtica reina Midas de la autoayuda.

La prensa australiana la definió como "lo más cercano a una santa". Y, como suele ocurrir, esta bodisatva oficial no siempre tuvo la vida fácil ni llegó al mundo con claras aspiraciones de santidad. Se cuenta que su infancia fue difícil, pobre e inestable, incluyendo abusos sexuales a la edad de 10 años. En cuanto tuvo la oportunidad, y la edad legal, se escapó de casa para hacer realidad sus sueños, cualquier sueño, en Nueva York. No le fue nada mal, ya que pronto se convirtió en una modelo relativamente prestigiosa y acabó casándose con un próspero hombre de negocios.

Sin embargo, el salto más radical en su vida no lo daría hasta 14 años después, tras su divorcio, cuando empezó su camino de búsqueda interior para acabar convirtiéndose, finalmente, en una sanadora universal.

Entre los primeros intereses de Hay destacaron los temas relacionados con la salud física y su relación con nuestra actitud mental. "Sana tu cuerpo" fue su primer libro y ya entró en el mercado rompiendo diques. Viajó por Estados Unidos presentando el libro y organizando talleres y conferencias, en torno al mensaje de que son nuestros pensamientos y creencias los que provocan disfunciones en nuestro organismo y, de igual manera, pueden hacer que este recupere su equilibrio para restablecer la salud perdida.

Ella misma tuvo la oportunidad de poner en la práctica sus teorías cuando fue diagnosticada de un cáncer. Ante las alternativas más convencionales que proponían la cirugía y los fuertes tratamientos de quimioterapia, Hay desarrolló un programa intensivo de afirmaciones, visualizaciones, depuración, una dieta específica y sesiones de psicoterapia. A los seis meses, el cáncer había desaparecido.

Hay regresó a California, de donde ella es originaria, pero a diferencia de cuando salió de la casa familiar a la búsqueda de sí misma, en 1980 volvió con un proyecto muy claro de vida. Poco después publicaba su segundo libro, "Usted puede sanar su vida", donde siguió desarrollando su filosofía sobre la influencia de nuestros pensamientos en nuestras emociones y, consecuentemente, en nuestro estado de salud, y cómo, utilizando ciertas herramientas -tal como ella había hecho- podíamos cambiar nuestras creencias y, en definitiva, nuestras vidas.

Sólo de este libro se llegaron a vender más de 30 millones de copias en todo el mundo.

Las actividades de Louise Hay han desbordado con mucho a su producción literaria. Lejos de contentarse con su reputada posición como intelectual o teórica, y llevada en gran parte por sus tendencias religiosas, Hay se implicó en la acción de varias maneras. En 1985 organizó un pequeño grupo de apoyo a enfermos de sida,"The Hayride", con sólo 6 pacientes, que tres años más tarde se habían convertido en 800. Su propia experiencia afrontando el cáncer, por lo visto tuvo similares efectos positivos en la mejoría de una buena parte de enfermos de sida. Pronto la sede del grupo tuvo que trasladarse a un gran auditorio en Santa Mónica. La experiencia dio lugar a otro de sus libros, "El libro del sida: creando un enfoque positivo".

Otro de sus prósperos proyectos partió de unas tertulias literarias que tenían lugar en el salón de su casa y que acabó dando lugar a la Hay House, la editorial que ha llegado a vender más de 30 millones de copias de libros, vídeos y cintas de casete de autores de obras de autoayuda como Wayne Dyer, Joan Borysenko, Doreen Virtue y la propia Hay, entre muchos otros.
Además, ha impulsado algunas organizaciones sin ánimo de lucro para mujeres maltratadas, personas con sida y otras situaciones de marginación social, como la Fundación Hay o la Louise L. Hay Charitable Fund.

Fuera del país también ha llegado la impronta de esta mujer, como es el caso del Instituto de Filosofía de Louis L. Hay en Buenos Aires, Argentina.


Su filosofía:

Como hemos visto, su filosofía parte de considerar el ser humano como una entidad global física-mental-espiritual. Nuestros pensamientos se traducen en emociones de efectos directos sobre nuestro organismo, pudiendo bloquear sus funciones o, por el contrario, ayudándonos a acelerar el proceso de sanación.

Las innumerables "afirmaciones positivas" que nos propone -en sus libros, agendas, calendarios, pegatinas, imanes, velas aromáticas e incluso en sus pinturas- nos invitan a concentrar nuestra atención en los maravillosos regalos de la vida.

Hay quienes ven, sin embargo, su excesivo optimismo, como una forma de evasión que nos impide tirar del hilo de nuestros sentimientos para llegar a conocernos mejor y superar definitivamente nuestros bloqueos.

Los mensajes:

“La vida es perfecta tal y como es.”

“Puedes crear el paraíso privado donde eliges vivir, a través de las visualizaciones, y de la misma manera, puedes ser la persona sana y feliz que deseas ser a través de las afirmaciones positivas.”

Fuente: Crece joven
http://crecejoven.com/autoayuda--louise_hay

Confesiones de un ególatra. Por Otrova Gomas

El otro día me dejé de tonterías y decidí hacer un homenaje a mi persona. Convencido de mis altos méritos, de mi recta conducta ciudadana, y el especial talento para tantas y tan variadas cosas, organicé el importante evento, al cual, por razones de modestia y de principios, yo era el único invitado.

Para ello establecí un riguroso programa que imprimí en la única tarjeta que, dirigida a mí mismo, establecía el orden de los actos de aquella trascendental velada: primero, el discurso introductorio en el cual se destacaban mi labor patriótica así como el extraordinario aporte a la cultura universal y a la paz y la comprensión entre los hombres. Después del discurso procedería a condecorarme con la orden de mi persona en primer grado y seguidamente haría un brindis haciendo votos por una larga y exitosa vida con tan brillante trayectoria.

En el programa se establecía que después de colocarme la cinta frente al espejo, tomaría asiento para un exquisito banquete preparado para la solemne ocasión, en el cual, como invitado solitario, ocuparía el lugar de honor.

El acto se llevó a cabo a la hora prevista. Vestido de rigurosa etiqueta tomé asiento en la amplia biblioteca de mi casa, y bajo los acordes de una moderna melodía de Mozart me serví un trago de excelente whisky. Confieso que me sentía nervioso. Poco acostumbrado a los actos pomposos y a los homenajes, mordía insistentemente la boquilla de mi pipa mientras daba vueltas por la sala sonriendo amablemente cada vez que me veía en el espejo.

Cuando llegó el momento de tomar la palabra para el discurso de orden se me hizo un nudo en la garganta. No obstante, expuse de una manera magistral, plagada de inusitada sencillez y profundidad, la importancia de mi labor y de mi vida. Fue una síntesis precisa de mis virtudes de mi mágica personalidad, inteligencia y genio desbordante. Interrumpido a cada instante por mis aplausos hice especial hincapié en la graciosidad de mi varonil figura tan propia de los predestinados. Al concluir, el largo aplauso que me brindé por tan brillante pieza oratoria me obligó a inclinar varias veces la cabeza en señal de agradecimiento. Después de imponerme la condecoración me felicité sin poder ocultar el orgullo que me producía conocerme y poder disfrutar siempre de mis eminentes cualidades.

La cena fue maravillosa. De entrada me serví un coctel de caviar rojo del Volga con salsa Bouterlied acompañado de un Pinot Bouvoir 1945 de Le Roi. Luego de una increíble sopa boullibase, degusté un inolvidable moulie de corazones de aves variadas a la Domaine saboreando un increíble Lafite-Rothschild 1832. De postre flan kirschestrassen vienés con fresas gigantes.

Al finalizar aquella fastuosa cena me dirigí al sofá principal de la casa, y encendiendo un Montecristo acompañado de cognac Napoleón reserva especial, bajo las suaves notas del adagio de Albinoni cambié francas impresiones sobre mis dotes, mi pasado hermoso y mi prometedor futuro.

Fue un acto sencillo pero muy emotivo y lleno de verdadera sinceridad y afecto. El hecho de haber reconocido mis méritos y el aprecio bien merecido que me profeso me dejaron profundamente conmovido y lleno de honda satisfacción.

La noche culminó haciéndome un justo regalo y después de despedirme prometí homenajearme con más frecuencia, absolutamente convencido de ser, para mí, la persona más digna de tan justa pleitesía.


De La miel del alacrán, por Otrova Gomas.
Este artículo fue publicado en Perspectivas Sistémicas Nº 2, año 1, ago/sep. 1988
Red Sistémica. Artículos "on line"
http://www.redsistemica.com.ar/gomas.htm

Fernando Pessoa (1888-1935)


“Tabaquería (Fragmento)

Hice de mí lo que no supe,
y lo que pude hacer de mí no lo hice.
Vestí un disfraz equivocado.
Me tomaron enseguida por quien no era, y no lo desmentí, y me
perdí.
Cuando quise arrancarme la máscara,
estaba pegada a la cara.
Cuando la arrojé y me vi en el espejo,
ya había envejecido.
Estaba borracho, y no sabía vestir el disfraz que no me había
quitado.
Arrojé la máscara y dormí en el vestidor
como un perro tolerado por la gerencia
por ser inofensivo.”

(F. Pessoa)


Ilustración: Montse Martin©
Quiero Mimos - Colección: Todas Las Mujeres…
http://montsemartin.com/todas_las_mujeres/

Reseña biográfica
Fernando Pessoa (1888-1935)
Poeta, ensayista y traductor portugués nacido en Lisboa en 1888.
Es la figura más representativa de la poesía portuguesa del siglo XX. Sus primeros años transcurrieron en Ciudad del Cabo mientras su padrastro ocupaba el consulado de Portugal en Sudáfrica. A los diecisiete años viajó a Lisboa, donde después de interrumpir estudios de Letras alternó el trabajo de oficinista con su interés por la actividad literaria.
La influencia que en él ejercieron autores como Nietzsche, Milton y Shakespeare, lo llevaron a traducir parte de sus obras y a producir los primeros poemas en idioma inglés. Dirigió varias revistas y pronto se convirtió en el propulsor del surrealismo portugués.
"Mensaje" fue su primera obra en portugués y única publicada en vida del poeta. Parte de su obra está representada por los numerosos heterónimos creados durante su vida, siendo los más importantes Alvaro de Campos, Ricardo Reis y Alberto Caeiro.
Falleció en Lisboa en 1935. ©

Fuente: http://amediavoz.com/pessoa.htm

¡¡Vamos que se puede!!


Me crucifican y yo debo ser la cruz y los clavos.
Me tienden la copa y yo debo ser la cicuta.
Me engañan y yo debo ser la mentira.
Me incendian y yo debo ser el infierno.
Debo alabar y agradecer cada instante del tiempo.
Mi alimento es todas las cosas.
El peso preciso del universo, la humillación, el júbilo.
Debo justificar lo que me hiere.
No importa mi ventura o mi desventura.
Soy el poeta.

Jorge Luis Borges, La cifra (El cómplice)

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Ilustración: VLADIMIR OLENBERG
http://artnow.ru/ru/gallery/3/1503.html

Reseña biográfica
Jorge Luis Borges ( 1899-1986)
Poeta argentino nacido en Buenos Aires en 1899.
A los siete años escribió en inglés un resumen de la mitología griega; a los ocho, «La víscera fatal», inspirado en un episodio del Quijote, y a los nueve tradujo del inglés «El príncipe feliz» de Oscar Wilde.
Es una de las grandes voces de la poesía contemporánea, autor de numerosos ensayos, cuentos y poemas, entre los que se destacan «Ficciones», «Historia universal de la infamia» y «Los conjurados», traducidas a más de veinticinco idiomas.
El Premio Formentor otorgado por el Congreso Internacional de Editores en 1961, compartido con Samuel Beckett, fue el punto de partida para lograr su reputación en todo el mundo occidental. Recibió luego el título de Commendatore por el gobierno italiano, el de Comandante de la Orden de las Letras y Artes por el gobierno francés, la insignia de Caballero de la Orden del Imperio Británico, el Premio Cervantes, el Gran Premio de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores, y el Premio Nacional de Literatura en 1956.
Falleció en Ginebra, Suiza, en 1986. ©

Fuente: http://amediavoz.com/borges.htm

Roberto Juarroz (1925-1995)

Séptima Poesía Vertical. Número 54 (1982)

La ventaja de los hombres planos
es que pueden vivir en casas planas
y pensar pensamientos planos,
que caben entre las hojas de los libros.

No necesitan pasos en la noche
ni ramas en los árboles.
No necesitan muchas habitaciones,
ni templos, ni caricias, ni candados.

Los hombres planos tapan las miradas
con tapones de corcho.
Y en sus casas no puede entrar la muerte
porque no encuentra espacio.

Los hombres planos siempre nos despistan,
aunque no tengan sombra.
La luna les va tejiendo corazones
y el tiempo les va tejiendo resultados.

Si les falta un candil, siempre arde alguna vela.
Si les falta la voz, el viento los disfraza.
Y les basta un perfil para ubicarse,
mientras llega su noche sin relieves


http://www.poesi.as/Roberto_Juarroz.htm


Photo by Tommy Ingberg. Un fotógrafo sueco que convierte su cámara en una fábrica de sueños surrealistas e imposibles.
http://www.facebook.com/tommyingberg
http://www.ingberg.com/

Reseña biográfica
Roberto Juarroz (1925-1995)
Poeta y ensayista argentino nacido en Coronel Dorrego, provincia de Buenos Aires, en 1925.
Graduado en Bibliotecología y Ciencias de la Información por la Universidad Nacional de Buenos Aires, se especializó en la Sorbonne, y desde entonces, fue ensayista, traductor y crítico literario, colaborando en diversos medios de su país y del extranjero.
Miembro de número de la Academia Argentina de Letras y catedrático universitario por más de treinta años, recibió numerosos premios, entre los que se destacan, el premio Esteban Echavarría en 1994, el premio Jean Malrieu de Marsella, y el premio de la Bienal Internacional de Poesía, en Lieja, Bélgica, en 1992.
La parte más importante de su obra, está reunida en un volumen numerado bajo el título de Poesía Vertical.
Falleció en Buenos Aires en marzo de 1995. ©

Fuente: http://amediavoz.com/juarroz.htm